Milk

22:02. Autumn leaf...

Hoy quiero escribir. Hace mucho tiempo que no lo hago de verdad. Sin embargo, por alguna razón no logro sacar nada. Las palabras, qué digo palabras, los sentimientos y los pensamientos todos se quedan atorados en algún lugar entre las yemas de los dedos y las teclas de la computadora.

Hoy estuve todo el día arreglando la casa, limpiando, trapeando, aspirando... Todo lo que hay que hacer. Ahora, a las 10 pm, ya no me queda nada más. Debería pararme, cenar un plato de cereal, lavarme los dientes e irme a dormir. Pero no lo hago. En cambio estoy aquí, frente a la pantalla, ya sin lentes y con mi cabello hecho un desastre. Estoy aquí... Como esperando algo. Algo que en cualquier momento puede suceder. Algo que, conforme volteo a ver el reloj y veo cómo pasan los minutos, no pasa.

De vez en vez oigo un ruido afuera, pasos, la cadena de una bicicleta, el motor de un automóvil, el ladrar de un perro... Cada vez reacciono con un ligero sobresalto --estoy alerta, como gato, siempre como gato--, y luego sé que no es lo que espero... No, no es eso...

Me paro por un plato de cereal y un vaso con leche de almendra. Al llegar a la cocina me doy cuenta que olvidé mi vaso usado en mi escritorio, me doy media vuelta y lo tomo. Ayer y antier tomé cerveza y vino para que me diera sueño desde temprano y poder así evitar esa ansiedad que me corroe por dentro.

Mientras mastico mi cereal miro mi casa. Me despido. Ya son pocos los días que me quedan antes de que mi vida cambie para siempre (otra vez). Ya todo está hecho, ya todo está dicho. La vida sigue... Y poco le importa si yo sigo también.

Mi cereal se terminó, la lechada de almendra casi se acaba también. Y yo, sin sueño, sigo esperando... No por mucho tiempo.

No por mucho tiempo...

0 comments: